Lo imposible podemos hacerlo posible si conocemos las cadenas del miedo que nos atenaza, las cadenas del miedo que nos impide acercarnos a ver la realidad con ojos críticos, y a exigir como derecho inviolable la igualdad de todos los seres humanos. Tengo en mis entrañas la fuerza de todos los abrazos recibidos a lo largo de mi vida. (Un superviviente de la psiquiatría)

Erich Seligmann Fromm (1900-1980)

Erich Fromm en su libro El Miedo a la libertad, manifiesta que la modernidad liberó al hombre de ciertos vínculos que existían en la sociedad tradicional. (1)

El hombre medieval estaba firmemente arraigado en un orden social inmutable, con un rol y un estatus predefinidos por nacimiento (siervo, noble, clérigo, etc.). Esta estructura le proporcionaba seguridad y un sentido de pertenencia indiscutible. La vida se desarrollaba en comunidades cerradas con fuertes lazos familiares, vecinales y religiosos que ofrecían apoyo mutuo y un marco moral claro.

La religión proporcionaba un sistema de creencias universal e incuestionable que daba sentido a la vida, al sufrimiento y a la muerte, y dictaba la moralidad.  El desarrollo del capitalismo fue uno de los procesos clave que rompieron estos vínculos. Al hacerlo, surgió el individuo en el sentido moderno: una persona independiente, libre de esas limitaciones externas, pero también aislada, sola y ansiosa

El vacío y esta carga de tener que elegir y ser responsable de su propia existencia lleva al hombre moderno a sentir «miedo a la libertad» y a buscar mecanismos de escape, entre ellos someterse a nuevas formas de autoridad, entre los que están:

1) Ceder la independencia y la responsabilidad a un líder o ideología totalitaria que ofrece seguridad y una identidad colectiva.

2) El conformismo es otro mecanismo de escape. Adaptarse a las presiones sociales y a las demandas externas de manera que las propias ideas y voluntades sean reemplazadas por las de la sociedad. Con su énfasis en el individualismo y la competencia, la sociedad moderna crea las condiciones para la ansiedad y el deseo de sumisión. Hay factores económicos y sociales que influyen en nuestros miedos.

El vacío y esta carga de tener que elegir y ser responsable de su propia existencia lleva al hombre moderno a sentir «miedo a la libertad» y a buscar mecanismos de escape.


La solución dada por Fromm para nuestros miedos, que a lo largo de la vida siempre aparecen, será el desarrollo de una personalidad creativa y amorosa a través de la participación activa en la lucha por una sociedad más justa para todos, en la que los derechos de los grupos más vulnerables sean especialmente protegidos 

Desde este marco podemos analizar la violación continuada hacia los derechos humanos de los (mal llamados) enfermos mentales. Cómo desde el poder, apoyados por una cesión interesada de ciertas prerrogativas a la clase médica de la psiquiatría, se han violado y se siguen violando estos derechos.
Cuando con una etiqueta gravemente estigmatizante se les califica de locos a las personas que sufren problemas vitales, esta violación se realiza más impunemente.
Las atrocidades que con ellos se han cometido no son tolerables. Son la vergüenza de una sociedad que se dice civilizada. Algo muy preocupante es que se desarrollan basándose en el mundo de las ideas, como la idea de una raza superior, la aria.

Nos sobrecoge aún hoy día que en los años de la dictadura de Hitler se asesinara a cerca de 300.000 personas en el programa de eugenesia Aktion T4, apoyado por psiquiatras y por la clase médica. Se esterilizó a 400.000 personas, entre ellas los calificados de esquizofrénicos. El psiquiatra alemán Ernst Rúdin fue el mayor ideólogo y el principal arquitecto del programa nazi de higiene racial. (2)

El programa de eugenesia Aktion T4 se llevó a cabo en la Alemania Nazi



En muchos sentidos el programa de eutanasia representó un ensayo para las políticas genocidas posteriores de exterminio de los judíos.
En la España del franquismo el psiquiatra Antonio Vallejo-Nájera, jefe de los Servicios Psiquiátricos Militares del bando franquista, inspirado en la eugenesia nazi, trabajó con la idea del «gen rojo». Eran portadores del mismo los que perdieron la guerra. Este supuesto gen tenía una base ideológica y hereditaria. Vallejo-Nájera también desarrollará actividades que históricamente avergüenzan, entre ellas la recomendación de separar a los hijos de sus padres republicanos para evitar la contaminación ideológica. Esta teoría se considera un germen de la trama de los bebés robados durante el franquismo. (3)

Justificados por la superioridad de la raza, décadas después en la antigua Yugoslavia, en el conflicto entre Bosnia y Kosovo de los años 90 del siglo XX, el psiquiatra Jovan Rašković, coautor del Memorando de la Academia Serbia de Ciencias, afirmaba que los serbios necesitaban elevarse por encima de las minorías croatas y musulmanas debido a la superioridad psicológica de los mismos.
Sus teorías de diferenciación y caracterización étnica fueron instrumentadas por líderes nacionalistas para la exclusión y limpieza étnica en las guerras de Yugoslavia, llamadas también de los Balcanes. Se dice que los verdugos se presentaron como mártires y de esta forma durante el mandato de Milosevic se logró una cierta benevolencia por parte de Europa. (4)
Hubo entre 130.000 y 200.000 muertos. Y la violación no fue un producto incidental del conflicto, sino una táctica militar y de limpieza étnica planeada. El mundo se enteró que el número de mujeres violadas por los serbios llegó a 50.000. ¿Cómo justificar estas atrocidades?

La historia es dolorosa, entender que detrás de esos crímenes campeaban las ideas racistas (no todos los hombres son iguales) y que estas ideas eran avaladas por psiquiatras, no deja de ser una realidad cruel y sobrecogedora. Que quienes están llamados por su profesión al respeto del ser humano y a su cura se vendan al fascismo y al poder es una realidad dura para mirar de frente.

Que quienes están llamados por su profesión al respeto del ser humano y su cura se vendan al fascismo es una realidad para mirar de frente.

Ahora para comprender el presente, hay que mirarla de cara al pasado, perder el miedo y luchar por el empoderamiento de todos los afectados de la psiquiatría.

Niall McLaren, psiquiatra australiano, nos dice que los determinantes sociales que impactan en la salud mental de las personas a menudo no se tienen en cuenta. Esto produce para él dos efectos (5):

1 ) que en la psiquiatría actual se infrinjan de manera rutinaria y sistemática prácticamente todas las leyes y tratados sobre los derechos humanos, sin ninguna justificación científica;

2) que a la gente los tratamientos caducos de la psiquiatría que proceden de hace cien años ya no les parecen adecuados.


El entorno social, llevado por modas, es otro de los problemas que tenemos que mirar, que conocer.
Siguiendo el pensamiento del conocido Allen Frances (6): cuando un diagnóstico va en un aumento rápido, como el TDAH, o el TEA, detrás hay una moda pasajera. Frecuentemente se está diagnosticando más porque los criterios diagnósticos han cambiado. No hay más enfermos mentales que antes, son los hábitos diagnósticos los que han cambiado.
Promover el cambio es un problema de todos. La psiquiatría biomédica está en jaque. Los afectados por la psiquiatría, los supervivientes de la misma están en la lucha por un nuevo relato.

Veamos cifras, miremos un momento las mismas que nos proporciona Benedetto Saraceno, exdirector de Salud Mental de la Organización Mundial de la Salud. (7)
En el 2019 aproximadamente 970 millones de personas en el mundo estaban viviendo con un trastorno mental, el 82% estaban en países de medio y bajo ingreso.

Las condiciones de salud son a menudo priorizadas sobre la salud mental… De media los países dedican menos del 2% de sus presupuestos de salud a salud mental. Más del 70% del gasto de salud mental en personas de países de ingresos medios todavía va hacia los hospitales psiquiátricos.

Benedetto Saraceno sigue hablando de los recursos. Cierto, se quieren más recursos, pero para qué, se pregunta. Y aquí viene su crítica, que nos permite ver que en nuestra partida de ajedrez podemos empezar a tirar algunas fichas importantes de la psiquiatría biomédica :
La petición de recursos, de más recursos es un tema que sale en la prensa a menudo, que se pide desde la psiquiatría imperante. Los afectados siempre tenemos la misma sensación, cuanto más recurso, más afectados, cuantos más diagnósticos, más iatrogenia.

Saraceno no tiene pelos en la lengua cuando se pregunta, o pregunta:
Al ampliar la atención a la salud mental, estamos incrementando:

1)¿los hospitales psiquiátricos anticuados (como parecen desear algunos psiquiatras)?;

2) ¿la hospitalización compulsiva con diferentes reglas y derechos según el género de los pacientes (como les gustaría hacer a algunos psiquiatras en algunos países)?;

3) ¿el electroshock “excepcionalmente permitido” (esta es la redacción hipócrita utilizada en muchas legislaciones y reglamentos que en realidad oculta la plena autorización de los psiquiatras para el uso sistemático de electroshok)?;

4) finalmente, ¿estamos alimentando la influencia inaceptable de la industria en la práctica de la prescripción psiquiátrica (y todos los congresos y conferencias internacionales relacionados)?


Por supuesto la respuesta sería: NO.

No queremos implementar todo esto pero debemos de decirlo claramente…

Saraceno en la idea de hablar de un mapa de la salud mental en el mundo explica que no es sólo cuestión de dinero sino de establecer criterios de calidad. Y la calidad es muy diferente según los criterios que se adopten:
Hay lugares donde se han implantado experiencias innovadoras, efectivas, basadas en el respeto a los derechos humanos.
En otros lugares hay experiencia tradicionales que pueden merecerse ser definidas como experiencias de salud mental.
Pero hay lugares donde se practica una psiquiatría indecente y que necesita ser radicalmente trasformada.

En el mapa de Saraceno se ven brotes verdes, algunos, pocos. Es una labor que necesita un largo camino y tesón para continuar. La voz de los usuarios, de los afectados, es importantísimo que esté presente, diría que trascendental.

Si nos vamos al mapa español, los brotes verdes son muy, muy minoritarios. La psiquiatría imperante sigue imponiéndose, y saltándose las leyes que se debían respetar en torno al tratamiento de los (mal llamados) enfermos mentales.

Este hecho se ve en la Ley 8/2021 (Ley 8/2021, de 2 de junio, por la que se reforma la legislación civil y procesal para el apoyo a las personas con discapacidad en el ejercicio de su capacidad jurídica).
Según la letrada María Fuster, abogada de Salud Mental y presidenta de la AEN de Valencia (8), es un avance porque implica la desaparición de la incapacidad y parte de la premisa de que la persona con discapacidad es la protagonista de su propia vida, y por tanto su voluntad, preferencias y deseos son los que determinan su proyecto vital. Sin embargo después de varios años – apunta María Fuster- a la hora de la realidad la ley entra en colisión con la aplicación de medidas coercitivas, como los internamientos involuntarios y los tratamientos ambulatorios involuntarios. Entre otros puntos Fuster señala que el sistema social dificulta a las personas realizar sus proyectos de vida según sus preferencias y deseos.

Reiteradamente también se le obliga al afectado a tener una evaluación sobre su capacidad para acceder a prestaciones nimias o recursos de apoyo que están alejados de lo que necesita y de los objetivos de inclusión en la comunidad. Por otra parte algunos profesionales se enfrentan al problema de que son frenados cuando quieren trabajar desde la asistencia más allá de los diagnósticos.

No tener diagnóstico estaría en el derecho del consultante el cual se encuentra también con las exigencias burocráticas para poder acceder a recursos. Unos recursos de apoyo que a todas luces son insuficientes.

Nuestro desafío: conocer, informarnos, mirar al miedo de frente, empoderarnos, y luchar por los derechos de todos los afectados de la psiquiatría, ya sea en primera como en segunda persona. Va aún más allá de la familia. Afecta a los amigos, a los entornos de enseñanza, laboral y social. Lo que pasa con la salud mental involucra a toda la sociedad.


M.ª Rosa Arija Soutullo, Psicóloga, Diciembre 2025

REFERENCIAS:
1– Fromm, Erich. El miedo a la libertad. Publicado originariamente en Estados Unidos, en 1941, es una de las obras de referencia más citadas para estudiar las dictaduras desde el punto de vista psicológico. Apuesta por las capacidades creadoras y transformadoras del ser humano. Para el el paso de las sociedades más simples y tradicionales a sociedades capitalistas no habría traído mayor libertad ni la afirmación de las potencialidades humanas. El libro se encuentra reeditado varias veces en español y también se puede descargar en PDF.
2Enciclopedia del Holocaustro. Programa de eutanasia y Aktion T4, https://encyclopedia.ushmm.org
3– Calvo Alonso, Blanca. El gen rojo como germen de la trama de robos de bebés durante el franquismo. Universidad de Jaén. Antropología experimental, n.º 24.
4– Elizagarate, Elorza y Medrano, Juan. Mitología Psiquiátrica Serbia. Goze. Vol. III Nº6 Junio 1999.
5– Allen France. Entrevista de la Asociación Madrileña de Salud Mental. 2016
6– Niall McLaren (Psiquiatra australiano). The New WHO and UN Guidance: Psychiatry Must Entirely Change (La nueva guía de la OMS y la ONU: La psiquiatría debe cambiar por completo). Mad in America: Science. Psychiatry and Social Justice. Nov. 18; 2023. Para McLaren esta guía apunta con una pistola a la cabeza colectiva de la psiquiatría. Ahora, la psiquiatría institucional no cederá de buen grado. De hecho, los editores de revistas ni siquiera quieren saber de la existencia de la OMS o la OACNUDH.
7– Saraceno, Benedetto. La salud Mental a debate. Punto Crítico. Cuadernos de Psiquiatría Comunitaria. Vol. 21, n.º 1 , 2024. AEN
8– Fuster, María. Un cambio de paradigma basado en el modelo de apoyos en salud mental. Cuadernos de Psiquiatría Comunitaria. Vol. 21, n.º 1 , 2024. AEN

Comentarios (2)

  1. Yaiza

    Responder

    Excelente artículo. 👏👏👏 Sobre todo porque:
    1. Refleja con hechas históricos como los psiquiatras se han alineado con el poder en contra de los derechos de los ciudadanos incluso sin etiquetar. Cuanto más dispuestos en el presente a faltarle el respeto a los derechos de los pacientes etiquetados.
    2. Deja clara la necesidad de empoderamiento de los pacientes mentales. Que sufren precisamente desde el momento de su diagnóstico un proceso de desenmpoderamiento progresivo al írseles
    mermando sus capacidades cognitivas volitivas y salud física lentamente ( precisamente por los efectos de los fármacos asociados a los diagnósticos la mayoría de las veces forzosos) y les van limitando en los diferentes ámbitos y facetas de su vida ,incluida la laboral, social y familiar…

    Y destacar, ya que en el artículo María Rosa cita a Erich Fromm y su teoría del miedo a la libertad, que en el caso de los pacientes psiquiátricos sobre todo de la pública, los miedos son mucho más racionales, porque no es a ser libres sino por todo lo contrario, además de ppr los daños y sufrimientos que les causan los psiquiatras ( quienes tienen poder sobre sus vidas) con sus decisiones sobre los tratamientos psiquiátricos con todos sus efectos adversos incluidos los del electrochoks y sus relatos en los informes que hacen y que muchas veces no se corresponden con la realidad vivida de los pacientes….

  2. Rosana Hernández

    Responder

    Los mismos pacientes psiquiátricos dejan a un paciente psiquiátrico abandonado y marginado. Y solo la psiquiatría le puede dar apoyo y compañía, cuando tiene un sistema nervioso muy congelado y no se puede mover ni emocional ni conductual mente.
    Esto es muy incoherente, producto de la sociedad individualista, hedonista y débil en la que vivimos. Dejar aislado a un paciente y pedirle que colabore.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 Asociación de Afectados por la Psiquiatría (Apsi)
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.