En la década de 1970, la unidad de adolescentes del hospital psiquiátrico Lake Alice de Nueva Zelanda era un lugar de tortura inimaginable, donde niños vulnerables, muchos de ellos tutelados por el Estado sin padecer enfermedades mentales, eran sometidos a dolorosas descargas eléctricas y castigos aterradores. En esta impactante investigación, la reportera de 60 Minutes, Tara Brown, viaja a Nueva Zelanda para escuchar los horribles relatos de los supervivientes, al tiempo que confronta al hombre responsable del trauma que les causó de por vida, el Dr. Selwyn Leeks, quien continuó ejerciendo la psiquiatría en Australia.