La Sociedad Española de Psiquiatría intentó silenciar a CCHR con una demanda judicial. La sentencia definitiva supone una victoria para la libertad de expresión y el derecho a decir la verdad.

Durante más de dos décadas, la Comisión Ciudadana por los Derechos Humanos (CCHR) de España ha llevado a cabo una campaña incansable para concienciar al público sobre los abusos psiquiátricos. Entre sus acciones se incluyen la organización de exposiciones itinerantes tituladas «La industria de la muerte» por todo el país y la organización de marchas de protesta. Además, han dado la voz de alarma sobre el aumento de seis veces en las recetas de peligrosos medicamentos para el TDAH y han incluido este inquietante dato en la agenda del Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas. En un país en el que el 16 % de la población declaró haber tomado algún psicofármaco en el último año y el 61 % considera que la salud mental es el mayor problema sanitario de la nación, la misión de la CCHR es vital.
La Sociedad Española de Psiquiatría no lo veía así. Durante años intentaron silenciar a la CCHR, llevando a cabo su propia campaña para desacreditar al grupo. En una carta publicada en la Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, un psiquiatra escribió: «Es urgente poner fin a esta campaña de desprestigio», refiriéndose a la exposición «La industria de la muerte», basada íntegramente en hechos.
CCHR persistió, distribuyendo materiales a miembros de las profesiones médicas y jurídicas, contactando con funcionarios del gobierno y organizando eventos para revelar la verdad sobre la psiquiatría.
La Sociedad Española de Psiquiatría expresó su indignación llevando a CCHR a los tribunales, alegando que los documentales de CCHR habían «lesionado el derecho al honor de los psiquiatras» y solicitando la destrucción de todos los documentales, materiales impresos y sitios web de CCHR, así como una orden permanente para que CCHR no volviera a hablar nunca más sobre psiquiatría.
Cuando CCHR proporcionó pruebas de que todas las afirmaciones de estos materiales eran veraces y precisas, el Tribunal Supremo español desestimó el caso por unanimidad y emitió un comunicado de prensa en el que decía: «Las publicaciones tratan un tema de indudable interés general, que es el debate sobre ciertas prácticas en el campo de la psiquiatría y, en particular, sobre el internamiento involuntario, el uso de psicofármacos, especialmente cuando los pacientes son niños o adolescentes, o los tratamientos quirúrgicos y electroconvulsivos».
Un comité de la ONU invitó a CCHR España a su sesión inaugural en Ginebra para mostrar la victoria de CCHR como un ejemplo a seguir para el mundo. Un experto del Comité de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad elogió públicamente: «Su triunfo marca un precedente mundial para los derechos humanos y la justicia».
