La jefa de Salud Mental del hospital Reina Sofía asegura que el hombre no se suicidó, sino que «abusaba de fármacos» y que llevaba «un estilo de vida con riesgos»

Alejandro Balsera Córdoba, 16 de abril 2026

La directora de la Unidad de Gestión Clínica de Salud Mental del hospital Reina Sofía (Carmen P. C.) ha declarado este jueves como imputada por homicidio imprudente y por un delito continuado de denegación de asistencia sanitaria a un paciente que falleció en mayo de 2020 tras un supuesto suicidio. Un suicidio que precisamente ha negado la psiquiatra, asegurando que no tenía ninguna «intención autolítica» y que su fallecimiento se debía a «los riesgos de su estilo de vida«.

El fallecido recibió atención médica por la unidad de Salud Mental del Reina Sofía desde 2006 hasta mayo de 2020, recibiendo en este periodo más de 50 atenciones por parte de diferentes profesionales y ocho hospitalizaciones por episodios psicóticos agudos derivados (la mayoría por voluntad propia excepto uno en 2013 que requirió de ocho policías), según ha declarado la acusada, por el consumo de sustancias tóxicas. Este «abuso de consumo» le provocaba una «disfuncionalidad conductual muy grave», ya que padecía un trastorno mixto de personalidad según el diagnóstico de la psiquiatra.

«Sin consumir, mostraba normalidad dentro de su estilo de personalidad», ha detallado la psiquiatra, señalando que mostraba «intolerancia a la frustración» y reacciones inadecuadas. La acusada ha explicado que el paciente «abusaba de fármacos» (y «de forma esporádica» sustancias como cocaína) como antidepresivos y también de productos de gimnasio, añadiendo que en el 2011 tuvo que ser ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) por un «cuadro e intoxicación grave» y que en marzo de 2020 tuvo otro ingreso «por intoxicación médica, pero no por intento de suicidio«.

El 10 abril 2020 volvió a Urgencias: «Tuvo un ingreso y se le dio el alta, no mostraba ningún tipo de activación que debiese ser atendida en adicciones». Dos meses después, el paciente murió por un abuso de fármacos: «Considero que no había voluntad de quitarse la vida en un consumo que ni siquiera fue abusivo. La hipótesis de la voluntad no la puedo definir, pero hay una concatenación de factores que lo hacen congruente con un accidente desgraciado de una persona con vulnerabilidad», ha testificado la profesional de la salud mental, quien ha incidido en que su paciente era «una persona que llevaba un estilo de vida con riesgo de sufrir un accidente grave«.

La acusación ha mostrado documentos en los que defiende que el paciente sí tenía una conducta autolítica. Otro psiquiatra le diagnosticó un trastorno esquizoafectivo depresivo que la acusada no comparte. Este diagnóstico fue evaluado durante el periodo en el que el paciente estuvo en prisión entre los años 2015 y 2018 por un homicidio en Córdoba capital. Fue absuelto finalmente por alegar defensa propia y que padecía un trastorno mental. «No comparto el criterio de este diagnóstico«, ha confirmado la acusada, explicando que, una vez que su paciente sale de prisión, «fue derivado a consultas externas de la Unidad de Salud Mental».

Tras salir de la cárcel, según el testimonio de la acusada, a la familia de la víctima «se le prestaron todos los recursos sanitarios a disposición» según su caso. Y es que la familia alegó que «la convivencia en el entorno familiar era insostenible«, lo que desencadenó «una situación de exclusión social» para el paciente, como ha señalado la jefa de la unidad, quien ha indicado que llegó a verse en situación de calle acudiendo a Urgencia «porque no sabía qué esperar de su impulsividad».

La Fiscalía reclama a la psiquiatra que desde que su paciente sale de prisión en 2018 hasta el 2020 «no fue atendido», a lo que la acusada ha respondido que «se le identificó una sintomatología adaptativa» y que el paciente «quiso seguir con un psiquiatra privado» con el que tenía «buena relación». Pese a ello, la jefa de la unidad ha asegurado que había «continuidad» por parte de los médicos de atención primaria en su caso: «En 2019 se le hizo una consulta. En 2020, con la pandemia, se le llamó por teléfono y no lo cogió, luego tuvo otro ingreso en marzo de 2020 y en la exploración no existió la valoración autolítica«, ha recalcado. Meses después, falleció.

No había necesidad de prestar atención a domicilio

La Fiscalía asegura que desde los primeros ingresos hospitalarios en 2013 por cuadros de agitación del paciente había señales de su intención de suicidarse tras haberse recogido comentarios de la propia víctima señalando que no podía más con su vida: «Me quiero morir, quiero ser Dios, ya lo tengo decidido y sé cómo hacerlo«, palabras recogidas al paciente en uno de sus ingresos en el Reina Sofía en 2013. «Su situación era de riesgo porque las consecuencias podrían dañar su propia vida y él lo reconocía, pero no había intención autolítica», ha insistido la acusada, quien ha explicado también que, tras recibir las diferentes altas, hacían seguimientos en la unidad de salud mental comunitaria a la que la víctima acudía «con regularidad».

Como ha argumentado la psiquiatra, al paciente también se le recomendaba acudir al equipo de conductas adictivas para trabajar su drogodependencia. «Era un enfermo mental, pero no tenía trastorno mental grave. No era un paciente identificado a actuar fuera de Salud Mental, por eso se le dio la información de los circuitos sanitarios a disposición y de cómo actuar cuando lo necesitaba», ha explicado la acusada, quien ha hecho hincapié en que el equipo decidió no prestar la asistencia domiciliaria que, según la acusación, se pudo haber prestado como parte de los protocolos de Salud Mental del SAS.

«No teníamos equipo para la modalidad asistencial hasta 2021. Se decidió que no había necesidad de prestar atención a domicilio en su caso. El programa de atención domiciliaria no es un protocolo de Reina Sofía, sino de la comunidad y es de líneas de mejora progresiva. La decisión de incluirlo en el programa de mejora no era mía, la competencia es del equipo comunitario que hace el seguimiento evolutivo», ha defendido la psiquiatra, quien ha confirmado que no fueron a su domicilio.

Fuente: https://www.eldiadecordoba.es/cordoba/juicio-psiquiatra-cordoba-paciente-suicidio_0_2006514993.html

 Asociación de Afectados por la Psiquiatría (Apsi)
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