Mientras que muchas empresas de interfaces cerebro-computadora se centran en ayudar a personas paralíticas a comunicarse, Motif Neurotech tiene como objetivo los trastornos mentales.

La más reciente interfaz cerebro-computadora podría ayudar a las personas a recuperarse de una depresión grave. Motif Neurotech anunció el lunes que la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE UU (FDA) ha aprobado un estudio en humanos para probar el implante cerebral del tamaño de un arándano, que se coloca en el cráneo y administra estimulación eléctrica para tratar la depresión.

La empresa, con sede en Houston y fundada en 2022, forma parte de un sector que busca tecnología para leer e interpretar las señales cerebrales. Mientras otras empresas que exploran tecnologías similares, como NeuralinkParadromics y Synchron, de Elon Musk, desarrollan dispositivos para que las personas paralíticas puedan comunicarse y utilizar computadoras, Motif pretende aliviar la depresión en personas que no se han beneficiado de la medicación.

Combatir la depresión

El dispositivo de la empresa se implanta en el cráneo, justo por encima de la ‘duramadre’, la membrana protectora del cerebro. Se dirige a la red ejecutiva central, una parte del cerebro responsable de las funciones cognitivas de alto nivel y poco activa en el trastorno depresivo mayor. El implante emite patrones específicos de estimulación para «encender» esta red.

El dispositivo de Motif permitiría a los pacientes recibir estimulación cerebral terapéutica en casa. «Mediante la estimulación eléctrica frecuente, creemos que podemos impulsar esa neuroplasticidad que crea una conectividad más fuerte dentro de la red ejecutiva central para pacientes con depresión, de modo que puedan levantarse de la cama por la mañana, llamar a sus amigos, ir al gimnasio», argumenta Jacob Robinson, cofundador y director ejecutivo de Motif.

La estimulación eléctrica se utiliza desde hace décadas para tratar la depresión, y el enfoque de Motif es solamente la última iteración. La terapia electroconvulsiva o de «choque» se inició en la década de 1930 y aún se utiliza en los casos en que los pacientes no se benefician de los antidepresivos. La estimulación cerebral profunda, que consiste en implantar quirúrgicamente electrodos en el cerebro, se utiliza ocasionalmente de forma experimental, pero no está aprobada por la FDA. En 2008 se aprobó una forma mucho más suave de estimulación, conocida como estimulación magnética transcraneal o EMT. Aunque puede ser muy eficaz, suele requerir un largo régimen de tratamiento de cinco sesiones semanales durante seis semanas.

Según un estudio de 2021, durante un periodo de 12 meses en Estados Unidos, casi 9 millones de adultos seguían tratamiento para el trastorno depresivo mayor y, de ellos, se consideraba que casi 3 millones padecían depresión resistente al tratamiento, cuando los síntomas no mejoran después de al menos dos, y a menudo más, medicamentos antidepresivos.

El dispositivo de Motif puede implantarse en un procedimiento ambulatorio de 20 minutos sin necesidad de cirugía cerebral. Funciona con una tecnología magnetoeléctrica inalámbrica que Robinson desarrolló en la Universidad Rice y se carga con una gorra de béisbol que los pacientes llevarán puesta cuando reciban la estimulación.

El órgano que importa

Los componentes de la gorra envían datos sobre la dosis de estimulación prescrita al paciente a su implante para que reciba una cantidad fija de tratamiento. Según Robinson, es probable que los pacientes lleven la gorra durante periodos de 10 a 20 minutos varias veces al día, al menos en los primeros días de tratamiento.

«Esperamos que los pacientes empiecen a reaccionar e incluso que entren en remisión en los 10 primeros días de tratamiento», explica Robinson. Después, los pacientes llevarían la gorra con menos frecuencia para las dosis de mantenimiento de la estimulación.

El objetivo principal del ensayo de Motif es confirmar la seguridad del procedimiento de implante y del dispositivo durante un periodo de 12 meses. Los investigadores también comprobarán si los pacientes experimentan reducciones significativas de los síntomas de depresión y controlarán la calidad de vida, la ansiedad y la función cognitiva a lo largo del año. Según la empresa, el estudio contará con unos 10 participantes.

Robinson asegura que las futuras versiones del dispositivo Motif podrán registrar y controlar la actividad cerebral a lo largo del tiempo, de modo que los médicos puedan prescribir una estimulación más personalizada a los pacientes.

«Una de las cosas que hace que la psiquiatría actual sea tan difícil es que no disponemos de una medida objetiva del bienestar del paciente», aclara. «Imagínate intentar controlar la diabetes basándote solamente en cómo te sientes. Así está la psiquiatría hoy en día. Nos faltan estos registros longitudinales de lo que ocurre en el órgano que nos importa, que es el cerebro.»

Artículo originalmente publicado en WIRED. Adaptado por Mauricio Serfatty Godoy.

Fuente: https://es.wired.com/articulos/el-primer-implante-cerebral-contra-la-depresion-por-fin-se-probara-en-humanos

 Asociación de Afectados por la Psiquiatría (Apsi)
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