Debido a la experiencia vivida como padre de afectado por la mala praxis en psiquiatría, y también gracias a mi cargo en la asociación a la cual represento (Asociación de Afectados por la Psiquiatría (Apsi)), he conocido a personas auténticas, personas que necesitaban de apoyo, personas que necesitaban comprensión y mucho cariño.
Nos han escrito con sus historias. Cómo han vulnerado sus derechos.
Desde Apsi les damos las gracias. Por ser valientes. Y compartir sus experiencias.

Sabemos que no es fácil.
Para mí tampoco lo es.
Pero bueno, ya es hora de tener voz.
Siguen vulnerando nuestra libertad. No somos enfermos. Y si lo fuéramos, no se nos trata como a cualquier enfermo en un hospital.
NOS TRATAN COMO ESCORIA.
Solo en psiquiatría existe la figura de un juez. Él es quien decide en última estancia tu tratamiento. Como la aplicación del electroshock en nuestro caso. Pero no se queda ahí. También decide el uso del inyectable. O lo que el equipo médico le transmita
.
Por ello daros las gracias a todos los que alzáis la voz.
Lo que más me duele es que todos los días en las unidades de agudos de este país se atan a personas. Se dan electroshocks.
Por la Ley del Ingreso Involuntario.
Los nazis no tenían excusa. Por lo que hicieron.
Pero estos no tienen excusa. Porque no vivimos bajo el régimen nazi.
¿O si? Con otro nombre.
La verdad es que cuando te imponen un tratamiento a la fuerza,
por orden judicial,
mucha diferencia no hay.
Juan Carlos Alonso, presidente de la asociación Apsi
